La respuesta es no es recomendable.
Para realizar el tratamiento con la máxima seguridad y eficacia, en Doshas recomendamos evitar la exposición solar directa durante, al menos, las 72 horas anteriores y las 72 horas posteriores a cada sesión.
Esta recomendación también incluye cabinas de rayos UVA y cualquier situación que provoque un bronceado reciente de la piel.
La depilación láser funciona mediante un principio llamado fototermólisis selectiva.
El equipo emite una luz con una longitud de onda específica que es absorbida por la melanina, el pigmento responsable del color del vello.
Cuando esa energía es absorbida por la melanina del pelo, se transforma en calor y alcanza aproximadamente los 70 °C en el interior del folículo piloso, produciendo un daño térmico controlado que impide que el vello vuelva a crecer con normalidad.
El objetivo del tratamiento es que la mayor parte de la energía llegue al pelo y no a la piel.
Al tomar el sol, la piel aumenta de forma natural la producción de melanina como mecanismo de protección frente a la radiación ultravioleta.
Esto significa que la piel también contiene una mayor cantidad del pigmento que el láser busca.
Como consecuencia:
La piel absorbe parte de la energía destinada al folículo.
Disminuye la energía que llega a la raíz del vello.
El tratamiento pierde eficacia.
Aumenta el riesgo de calentamiento superficial de la piel.
Por este motivo, una piel recientemente bronceada puede presentar un mayor riesgo de:
Enrojecimiento intenso.
Irritación.
Quemaduras superficiales.
Alteraciones temporales de la pigmentación (manchas más claras o más oscuras).
Mayor sensibilidad durante el tratamiento.
Tras realizar una sesión de depilación láser, la piel permanece temporalmente más sensible debido al calor generado en el folículo piloso.
Si durante ese periodo se expone al sol sin respetar el tiempo recomendado, aumenta el riesgo de:
Irritación.
Hiperpigmentación postinflamatoria (aparición de manchas oscuras).
Sensibilidad cutánea.
Recuperación más lenta de la piel.
Por ello recomendamos esperar un mínimo de 72 horas antes de volver a exponerse al sol, utilizando siempre protección solar alta (SPF 50+) cuando la zona tratada vaya a quedar expuesta.
Si has estado tomando el sol, en la playa, la piscina o realizando actividades al aire libre y tu piel presenta bronceado reciente, es importante que nos lo comuniques antes de comenzar la sesión.
Nuestros especialistas valorarán el estado de la piel y decidirán si es conveniente realizar el tratamiento o posponer la cita unos días para garantizar tu seguridad y obtener la máxima eficacia.
En ocasiones, retrasar una sesión es la mejor decisión para proteger la piel y asegurar un tratamiento de calidad.
En Doshas priorizamos siempre tu seguridad
En Doshas adaptamos los parámetros del láser a las características de cada piel y de cada tipo de vello.
Si consideramos que la piel no se encuentra en las condiciones óptimas para realizar el tratamiento con total seguridad, preferimos reprogramar la sesión antes que asumir un riesgo innecesario.
Nuestro objetivo no es realizar una sesión más, sino ofrecer un tratamiento seguro, eficaz y con los mejores resultados posibles.
El láser busca la melanina. Queremos que encuentre la del pelo, no la de tu piel.