Sí. Tener uno o varios tatuajes no impide realizar un tratamiento de depilación láser, aunque es importante tener en cuenta una norma fundamental: el láser nunca debe aplicarse directamente sobre un tatuaje.
La depilación láser funciona mediante el principio de fototermólisis selectiva.
El equipo emite una luz que es absorbida principalmente por la melanina, el pigmento oscuro presente en el pelo.
Esa energía luminosa se transforma en calor y se concentra en el folículo piloso para debilitar progresivamente su capacidad de producir nuevo vello.
El problema es que el láser no distingue si ese pigmento oscuro pertenece al pelo o a la tinta de un tatuaje.
Si el haz de luz incide sobre una zona tatuada, el pigmento absorberá una gran cantidad de energía, generando un aumento importante de temperatura.
Aplicar el láser directamente sobre un tatuaje puede provocar:
Quemaduras superficiales o profundas.
Dolor intenso durante el disparo.
Inflamación de la piel.
Alteraciones en el color del tatuaje.
Lesiones en los tejidos donde se encuentra depositado el pigmento.
Por este motivo, la zona tatuada siempre debe protegerse y quedar completamente fuera del área de tratamiento.
Ese vello no podrá eliminarse mediante depilación láser mientras se encuentre sobre la superficie tatuada.
En estos casos existen otros métodos de depilación que pueden utilizarse sin poner en riesgo la integridad del tatuaje ni de la piel.
Aunque el tatuaje tenga un tamaño reducido, la recomendación sigue siendo la misma: no aplicar el láser sobre él.
Siempre protegeremos estas zonas antes de comenzar la sesión, dejando un margen de seguridad alrededor del tatuaje para garantizar un tratamiento eficaz y seguro.
Realizamos una valoración previa de la piel antes de cada sesión de depilación láser. Si presentas tatuajes, adaptamos el tratamiento para protegerlos adecuadamente y trabajar únicamente sobre las zonas donde el láser puede aplicarse con total seguridad; porque un tratamiento eficaz siempre debe ir acompañado de la máxima seguridad.
Por eso, antes de cada tratamiento revisamos cuidadosamente todas las zonas tatuadas y las protegemos para evitar cualquier riesgo innecesario.
Tu piel cuenta tu historia y nuestros tratamientos están diseñados para respetarla.
En Doshas protegemos cada tatuaje con protocolos de seguridad específicos antes de cada sesión.