Es una de las preguntas que más recibimos en consulta y la respuesta es muy sencilla:
Porque forma parte del proceso normal de la depilación láser.
La aparición de nuevo vello durante el tratamiento no significa que el láser haya dejado de funcionar ni que el tratamiento haya perdido eficacia.
Generalmente, esto se debe a dos motivos:
El vello no crece todo al mismo tiempo. Cada folículo sigue su propio ciclo de crecimiento (anágena, catágena y telógena), por lo que en cada sesión solo es posible eliminar eficazmente el vello que se encuentra en fase anágena, la única en la que el láser puede actuar directamente sobre la raíz.
Es habitual que, entre la cuarta y la quinta sesión, aparezca un nuevo crecimiento de vello en la zona tratada.
Este fenómeno, conocido como efecto rebote, es completamente normal y suele corresponder a folículos que iniciaron un nuevo ciclo de crecimiento tras haber permanecido en fases no tratables durante las primeras sesiones.
No significa que el tratamiento haya empeorado, sino que el ciclo biológico del vello continúa evolucionando y esos nuevos pelos podrán tratarse en las siguientes sesiones.
Cada persona parte de una cantidad, un grosor y una densidad de vello diferentes. Por ello, el número de sesiones necesarias también varía.
Si el tratamiento se interrumpe durante varios meses, por ejemplo, durante el verano, por vacaciones o por no respetar los intervalos recomendados por el especialista es posible que el vello que todavía no había sido tratado en su fase óptima vuelva a hacerse visible.
Como durante las primeras sesiones el cliente suele permanecer semanas prácticamente sin vello, cuando éste reaparece puede dar la sensación de que "ha vuelto el vello" o, incluso, de que hay más cantidad que antes.
Sin embargo, esto no es posible.
La depilación láser no genera más vello.
Lo que ocurre es que vuelven a hacerse visibles pelos que todavía formaban parte del proceso de tratamiento y que aún no habían podido eliminarse de forma definitiva.
No. Es una situación completamente normal.
La depilación láser es un tratamiento progresivo que requiere respetar los tiempos entre sesiones y completar el protocolo recomendado por el especialista.
Interrumpir el tratamiento antes de tiempo puede retrasar los resultados, pero no significa que el tratamiento haya dejado de ser eficaz.
En Doshas realizamos un seguimiento personalizado de cada cliente y adaptamos el protocolo a la evolución de su vello para conseguir los mejores resultados posibles de forma segura, eficaz y duradera.
Cada sesión tiene un objetivo y cada fase del tratamiento un por qué.
Confía en el proceso y deja que nuestros especialistas te acompañen hasta el resultado final.