No podemos garantizar la eliminación del 100 % del vello en todos los casos.
La respuesta dependerá de diversos factores individuales, como la cantidad, el grosor y el color del vello, el fototipo de la piel, la zona tratada y, especialmente, la carga hormonal de cada persona.
La depilación láser actúa destruyendo progresivamente los folículos pilosos que se encuentran en fase de crecimiento (anágena).
Sin embargo, el organismo puede activar nuevos folículos a lo largo de la vida debido a cambios hormonales, la edad, determinados tratamientos médicos, el embarazo, la menopausia o ciertas patologías.
Por este motivo, aunque la gran mayoría del vello tratado desaparece de forma duradera, ningún profesional o centro de depilación debería garantizar la eliminación absoluta y permanente del 100 % del vello.
Lo que sí podemos garantizar es que, siguiendo el protocolo recomendado y completando el tratamiento, se consigue una reducción muy significativa de la cantidad y del grosor del vello, logrando una piel mucho más cómoda y fácil de mantener.
Nuestro objetivo no es prometer resultados imposibles, sino ofrecer tratamientos personalizados, seguros y eficaces, explicando desde el primer día qué resultados puedes esperar en función de las características de tu piel y de tu vello.
El láser elimina el vello existente, pero no puede impedir que, con el paso de los años, factores hormonales puedan activar folículos que hasta ese momento permanecían inactivos.