Una de las claves para conseguir una depilación láser realmente eficaz no está únicamente en la tecnología utilizada, sino también en realizar cada sesión en el momento adecuado.
En Doshas establecemos el intervalo entre sesiones basándonos en el ciclo natural de crecimiento del vello, no de forma aleatoria ni por disponibilidad de agenda.
Respetar esos tiempos es fundamental para obtener los mejores resultados.
El láser solo es realmente eficaz en una fase del crecimiento del vello
Fase anágena (crecimiento): el pelo permanece unido al folículo y contiene la mayor concentración de melanina. Es la fase en la que el láser puede transmitir el calor hasta la raíz y provocar el daño térmico necesario para inhibir su crecimiento.
Fase catágena (transición): el pelo comienza a separarse del folículo y la eficacia del tratamiento disminuye considerablemente.
Fase telógena (reposo): el pelo termina desprendiéndose y el folículo permanece inactivo hasta comenzar un nuevo ciclo.
El láser únicamente puede actuar con la máxima eficacia cuando el pelo se encuentra en fase anágena.
Aunque desde el exterior parezca que todo el vello de una zona crece por igual, la realidad es muy diferente.
Cada folículo funciona de forma independiente.
Mientras unos pelos están en fase de crecimiento, otros se encuentran en transición y otros permanecen en reposo.
Por este motivo, en cada sesión solo se consigue tratar el porcentaje de vello que se encuentra en el momento óptimo.
Con el paso de las semanas, los pelos que estaban en reposo comienzan una nueva fase de crecimiento y es entonces cuando pueden tratarse en la siguiente sesión.
Por eso son necesarias varias sesiones y, sobre todo, por eso es imprescindible respetar los intervalos marcados por el especialista.
Modificar los tiempos establecidos puede afectar directamente a la eficacia del tratamiento.
Muchos folículos todavía no habrán entrado en fase de crecimiento.
Se tratará menos cantidad de vello.
El rendimiento de la sesión disminuirá.
Parte del vello ya habrá cambiado nuevamente de fase.
Se pierde la sincronización del tratamiento.
Puede ser necesario realizar sesiones adicionales para alcanzar el mismo resultado.
En ambos casos, el tratamiento pierde eficiencia y el proceso
puede alargarse innecesariamente.
En Doshas no programamos las citas siguiendo un calendario estándar.
Cada intervalo se adapta a la evolución del tratamiento, a la zona corporal y a las características de cada cliente.
Nuestro objetivo no es realizar más sesiones, sino conseguir el mejor resultado posible en el menor número de sesiones, siempre respetando la biología natural del crecimiento del vello.
¡¡IMPORTANTE!!
En Doshas informamos personalmente a cada cliente del intervalo recomendado entre sesiones y registramos cada cita en su ficha de seguimiento para garantizar un control adecuado de la evolución del tratamiento.
Cuando un cliente decide modificar por iniciativa propia los tiempos establecidos por nuestros especialistas, adelantando o retrasando las sesiones respecto a la planificación recomendada, los resultados obtenidos pueden verse afectados.
Por este motivo, Doshas no puede garantizar los mismos resultados, ni asumir responsabilidad sobre la eficacia del tratamiento, cuando no se hayan respetado las pautas de trabajo indicadas por nuestros profesionales, ya que dichas recomendaciones forman parte esencial del protocolo técnico diseñado para obtener la máxima efectividad del tratamiento.
En depilación láser no obtiene mejores resultados quien realiza más sesiones,
sino quien realiza cada sesión en el momento adecuado.